Los orígenes del ajedrez en L’Hospitalet

Los orígenes del ajedrez en L’Hospitalet se encuentran en los años 30 del siglo XX. Gracias a la exhaustiva recopilación histórica llevada a cabo en la web ajedrez365 sabemos que el 20 de noviembre de 1930 el periódico Llibertat publicó la noticia de la fundación del Club de Ajedrez Hospitalet.

club-ajedrez-hospitalet-origenes
La Torre Blanca al frente del primer escudo del Club Escacs de L’Hospitalet

El grupo que allí se reunía tenía a su disposición un local generosamente cedido por Pere Tort en la calle Laureà Miró nº 56, en el Bar Hospitalet.

Por esa publicación conocemos los nombres de los componentes de la primera junta directiva:

Presidente: Enric Aguilar
Vice-Presidente: Joan Bataller
Tesorero: Emili Zafón
Contador: Vicenç Panyella
Secretario: Antoni Boter
Vice-Secretario: Joan Torradas
Vocales: Josep Creixells, Enric Oliveras,
Jaume Ferrer, Josep Barber y Ramon Codina

Sabemos también por una publicación en El Diluvio de 1936 que la iniciativa tuvo éxito y posteriormente se celebró un torneo de selección con una participación masiva.

primer-torneo-ajedrez-hospitalet

El ganador del torneo fue Emili Zafont, que había sido tesorero del club desde su fundación y que se ha convertido en un símbolo para la historia del ajedrez de L’Hospitalet por todos los acontecimientos que se sucedieron en esos años.

Quién era Emili Zafont

Emili Zafont era el mejor jugador del Club d’Escacs Hospitalet en los años 30. Tenemos un perfil de su personalidad por una publicación muy posterior que nos permite tener una imagen de su forma de ser.

Emilio era un hombre de los del montón, modesto; su conversación, no obstante, era siempre afable, de agradables facetas y sin frases preconcebidas. Su instrucción era elemental, como la de la mayoría de nosotros, alcanzada a base de esfuerzo personal, penando mucho; jovial de carácter y abierto; todo comprensión, los que le habían conocido le tenían en gran estima.

Pero fueron años difíciles y Emili sufrió la dureza de la guerra y las consecuencias de la derrota. Al caer la República tuvo que exiliarse en Francia dejando atrás a su mujer y sus hijos.

Sabemos que acabó en Rennes y que allí mantenía el gusto por el ajedrez.

Un verdadero campeón entre todos los que jugábamos al ajedrez, pues manejaba las piezas muy hábilmente, como un verdadero estratega. Mentalmente y de antemano calculaba el riesgo y sus consecuencias en el desenvolvimiento general del juego. Sus movimientos eran rápidos, sus combinaciones en el emplazamiento de sus posiciones se averaban siempre positivas, aventajándose constantemente en el curso del juego… el mejor, el invencible en la peña del ajedrez de la calle St-Malo

emili-zafont

Pero hoy sabemos que la situación en Francia a finales de los años 30 tampoco iba a ser estable. Cuando estalló la guerra y los nazis ocuparon el país Emili podía imaginar ya que iban a llegar más dificultades.

En la conferencia que dio su hijo hace unos pocos años en el Museu d’Història de L’Hospitalet nos habla de la correspondencia que le enviaba a su familia desde Francia. En una ocasión les hizo llegar una fotografía suya con una bicicleta. Cuando su mujer le recriminó que en medio de tantas penurias él se comprase una bicicleta, le respondió que no era suya sino de unos amigos para los que hacía algunos trabajos por las noches.

Ahora sabemos que esos amigos eran de la Resistencia y que en esos trabajos Emili se estaba jugando la vida en el gambito más arriesgado de su vida. Pero el riesgo fue excesivo y Emili fue finalmente apresado por la Gestapo y conducido al campo de concentración de Neuengamme.

Existe un libro publicado por su hijo en el que nos explica los sufrimientos vividos allí: El reloj de Neuengamme.

El reloj de Neuengamme

En este libro nos explica como Emili resistió hasta marzo de 1944 cuando fue trasladado al campo de Ravensbruk con el ejército alemán en retirada. Por desgracia no pudo resistir ese traslado y murió cuando faltaban pocas semanas para el final de la guerra.

Tuvieron que pasar muchos años para conocer y recordar aquellos fundadores del ajedrez en L’Hospitalet que pasaron por semejantes pruebas y que constituyeron los precedentes de lo que hoy es nuestro club.